Las plantas medicinales de Argentina y de toda Latinoamérica son la base de algo que muchos desconocen: gran parte de la industria farmacéutica moderna se construyó sobre el conocimiento ancestral de las plantas. El ácido salicílico de la corteza de sauce (Salix alba) que los griegos usaban como calmante de dolores se convirtió en el siglo XIX en ácido acetilsalicílico — la aspirina. El opio fue anestésico. El aloe vera sigue estando en cada gel post solar del supermercado. El conocimiento estaba en la naturaleza mucho antes que en el laboratorio.
Lo que cambió es que la artillería publicitaria de los laboratorios es hoy demasiado grande como para que esos conocimientos ancestrales se difundan más allá de ciertas comunidades. Esta guía es un intento de contribuir a que no se pierdan.
Por qué armé esta guía: mi historia con las plantas medicinales
Cuando fui diagnosticada con cáncer colorrectal por una poliposis adenomatosa familiar, busqué acompañar el tratamiento con lo que llamamos "medicinas complementarias" — somos tan occidentales que llamamos "complementario" a terapias que datan del siglo V antes de Cristo. Fue ahí donde amplié mi botiquín con manzanilla (recomendada para el sistema digestivo) y malva (los asientos en este té son un alivio inmediato para la irritación postoperatoria de los genitales), entre muchas otras.
Lo que más me sorprendió al empezar a leer sobre el tema fue la cantidad de plantas consideradas malezas que tienen propiedades de superalimentos, muy por encima del popular té de boldo para la digestión del domingo. Algunas se consumen directamente, otras en tisanas, cataplasmas o acompañando el mate. Otras se consiguen en tinturas o aceites concentrados.
Somos parte de nuestra tierra. Y en ella también está buena parte de la solución para equilibrar el organismo. Esta bitácora es mi forma de contribuir a ese legado.
El saber que se está perdiendo
Iquitos, Perú: la convivencia de dos mundos
El pueblo latinoamericano fue reconocido por sus conocimientos medicinales ya en tiempos de la colonia. En la actualidad, esas tradiciones se van perdiendo, aunque persisten en algunas comunidades. Iquitos es uno de los casos más llamativos: una de las regiones más ricas del mundo por su Amazonía peruana, con una cultura arraigada de medicina andina, y al mismo tiempo, cientos de farmacias — un promedio de tres por cuadra. El acceso a los productos naturales quedó reducido a "la calle de los chamancitos", un pasaje al que llegan solo quienes saben que existe.

Pasaje Paquito, Iquitos. Perú
Los Amaichas de Tucumán: custodios del conocimiento oral
En Argentina, los Amaichas de Tucumán son un ejemplo de resistencia cultural: conscientes de esta realidad, delegaron en un comité de ancianos la responsabilidad de transmitir oralmente los conocimientos y educar a las nuevas generaciones sobre cómo extraer los beneficios curativos de la naturaleza. No hay libro que los reemplace — el conocimiento vive en la voz.
Lo que tenemos en casa sin saberlo
En nuestra heladera y alacena siempre estuvieron disponibles antibióticos y antibacterianos naturales como el ajo y el jengibre. Ambos individualmente tienen propiedades notables, pero combinados son especialmente efectivos para tratar infecciones respiratorias. El ajo es un antimicrobiano que combate microorganismos y fortalece el sistema inmunológico. El jengibre en estado natural contiene gingerol, una sustancia que alivia dolores musculares y menstruales, náuseas, resfriados e infecciones orales.
Una preparación simple: una cucharadita de ajo y una de jengibre picados en media taza de agua hirviendo, dejar enfriar tapado. Beberlo de noche antes de dormir durante 3 días consecutivos — no más.
Aviso importante antes de consultar esta guía
El mundo natural tiene una regla básica que no hay que olvidar: en una misma especie puede coexistir un principio curativo y uno tóxico. Esta guía es una recopilación de información proveniente de libros, documentales y conocimiento familiar heredado — no reemplaza la consulta con un profesional de salud. Si estás tomando medicación o tenés condiciones médicas preexistentes, consultá siempre antes de incorporar cualquier planta a tu rutina.

Más de 100 plantas medicinales de Argentina ordenadas alfabéticamente
A-
Abedul (Betula spp.):
- Diurético y depurativo. Indicado para tratar problemas urinarios y eliminar toxinas del organismo. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con problemas renales.
Abrojo (Tribulus terrestris):
- Afrodisíaco y antiinflamatorio. Indicado para aumentar la libido y aliviar dolores articulares. No se recomienda su consumo en personas con problemas cardíacos ni en mujeres embarazadas.
Aceite de Árbol de Té (Melaleuca alternifolia):
- Antimicrobiano y antiinflamatorio. Indicado para tratar afecciones de la piel y combatir infecciones. No se recomienda su uso puro sobre la piel sin diluir y puede causar irritación en algunas personas.
Ajo (Allium sativum):
- Antibiótico natural y antioxidante. Indicado para fortalecer el sistema inmunológico, reducir la presión arterial y mejorar la circulación sanguínea. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni en personas con problemas de coagulación sanguínea o alergia al ajo.
Albahaca (Ocimum basilicum):
- Digestiva y antioxidante. Indicada para mejorar la digestión y fortalecer el sistema inmunológico. No se conocen contraindicaciones significativas.
Algarrobo (Prosopis spp.):
- Digestivo y nutricional. Indicado para mejorar la digestión y como fuente de nutrientes. No se conocen contraindicaciones significativas.
Aloe Vera (Aloe barbadensis miller):
- Cicatrizante y antiinflamatorio. Indicado para quemaduras, cortes y afecciones de la piel. No se recomienda su uso interno durante el embarazo o la lactancia.
Amor seco (Desmodium adscendens):
- Hepatoprotector y antioxidante. Indicado para proteger el hígado y mejorar la función hepática. No se conocen contraindicaciones significativas.
Anacahuita (Cordia americana):
- Antioxidante y expectorante. Indicado para tratar enfermedades respiratorias y combatir los radicales libres. No se conocen contraindicaciones significativas.
Anís (Pimpinella anisum):
- Digestivo y carminativo. Indicado para problemas digestivos y cólicos. No se recomienda su uso en personas alérgicas al anetol.
Aromo (Acacia caven):
- Calmante y expectorante. Indicado para aliviar la tos y mejorar la respiración. No se conocen contraindicaciones significativas.
Arrayán (Myrcianthes pungens):
- Digestivo y astringente. Indicado para mejorar la digestión y aliviar la diarrea. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni en personas con problemas estomacales crónicos.
Artemisa (Artemisia absinthium):
- Digestiva y vermífuga. Indicada para mejorar la digestión y expulsar parásitos intestinales. No se recomienda su uso prolongado ni en mujeres embarazadas.
Astu (Vernonia scorpioides):
- Diurética y depurativa. Indicada para tratar problemas urinarios y limpiar el organismo. No se recomienda su uso en personas con hipersensibilidad a las asteráceas.
Atamisqui (Cestrum parqui):
- Antiséptico y cicatrizante. Indicado para tratar heridas y afecciones de la piel. No se recomienda su uso interno ni en personas con hipersensibilidad a las Solanáceas.
Azahar (Citrus aurantium):
- Sedante y relajante. Indicado para tratar el insomnio y la ansiedad. No se recomienda su consumo en grandes cantidades durante el embarazo.
B-
Boldo (Peumus boldus):
- Digestivo y hepático. Indicado para indigestión, gases, acidez estomacal, trastornos hepáticos y biliares. No se recomienda en embarazadas, en periodo de lactancia, con obstrucciones en las vías biliares ni con uso prolongado ya que puede causar irritación gástrica.
Borraja (Borago officinalis):
- Antiinflamatorio y diurético. Indicado para tratar afecciones de la piel y retención de líquidos. No se recomienda su uso prolongado.

C-
Caléndula (Calendula officinalis):
- Cicatrizante y antiinflamatorio. Indicado para heridas, quemaduras y problemas cutáneos. No se conocen contraindicaciones significativas.
Canela (Cinnamomum verum):
- Estimulante y antioxidante. Indicado para mejorar la circulación y regular el azúcar en la sangre. No se recomienda en grandes cantidades durante el embarazo.
Canelilla (Drimys winteri):
- Analgésica y antiinflamatoria. Indicada para aliviar dolores musculares y articulares. No se recomienda su uso en personas con hipersensibilidad a las Winteraceae.
Caña Fistula (Cassia fistula):
- Laxante y purgante. Indicada para tratar el estreñimiento ocasional. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con problemas intestinales.
Cáñamo (Cannabis sativa):
- Analgésico y antiinflamatorio. Indicado para aliviar el dolor crónico y reducir la inflamación. No se recomienda su uso en personas con trastornos psiquiátricos ni en menores de edad.
Capinurí (Cestrum parqui):
- Antiséptico y cicatrizante. Indicado para tratar heridas y afecciones de la piel. No se recomienda su uso interno ni en personas con hipersensibilidad a las Solanáceas.
Cardo Mariano (Silybum marianum):
- Hepatoprotector y antioxidante. Indicado para proteger el hígado y mejorar la función hepática. No se conocen contraindicaciones significativas.
Cardo Santo (Carlina acaulis):
- Digestivo y expectorante. Indicado para mejorar la digestión y aliviar problemas respiratorios. No se recomienda su uso en mujeres embarazadas.
Carrasco (Senna corymbosa):
- Laxante y depurativo. Indicado para tratar el estreñimiento ocasional y limpiar el organismo. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con problemas intestinales.
Carqueja (Baccharis trimera):
- Digestiva y depurativa. Indicada para mejorar la digestión y desintoxicar el organismo. No se recomienda su uso en personas con hipersensibilidad a las asteráceas.
Cedro (Cedrus spp.):
- Calmante y expectorante. Indicado para aliviar la tos y mejorar la respiración. No se conocen contraindicaciones significativas.
Cedrón (Aloysia citriodora):
- Digestivo y sedante. Indicado para tratar problemas estomacales y nerviosismo. No se recomienda su uso prolongado en personas con trastornos de la coagulación.
Chía (Salvia hispanica):
- Rica en omega-3 y antioxidantes. Indicada para mejorar la salud cardiovascular y controlar el azúcar en la sangre. No se conocen contraindicaciones significativas.
Chilca (Baccharis salicifolia):
- Digestiva y depurativa. Indicada para mejorar la digestión y desintoxicar el organismo. No se recomienda su uso en personas con hipersensibilidad a las asteráceas.
Chinchilla (Larrea divaricata):
- Antiinflamatoria y antioxidante. Indicada para tratar afecciones de la piel y reducir la inflamación. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con problemas hepáticos.
Chirca (Heliotropium spp.):
- Cicatrizante y antiinflamatoria. Indicada para tratar heridas y problemas de la piel. No se conocen contraindicaciones significativas.
Cilantro (Coriandrum sativum):
- Digestivo y carminativo. Indicado para mejorar la digestión y aliviar los gases intestinales. No se conocen contraindicaciones significativas.
Coironcillo (Baccharis articulata):
- Diurético y depurativo. Indicado para tratar problemas urinarios y limpiar el organismo. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con hipersensibilidad a las asteráceas.
Cola de Caballo (Equisetum arvense):
- Diurético y remineralizante. Indicado para tratar problemas de retención de líquidos y fortalecer huesos y uñas. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con insuficiencia renal.
Congorosa (Maytenus ilicifolia):
- Antiinflamatoria y analgésica. Indicada para aliviar el dolor y reducir la inflamación. También para aliviar la acidez estomacal. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni en personas con problemas estomacales.
Cuculmeca (Smilax campestris):
- Depurativa y antiinflamatoria. Indicada para limpiar la sangre y aliviar problemas articulares. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con problemas gastrointestinales.
Culantro (Eryngium foetidum):
- Digestivo y diurético. Indicado para mejorar la digestión y promover la eliminación de toxinas. No se recomienda su uso en personas con hipersensibilidad a las Apiaceae.
Cunchi (Lupinus spp.):
- Digestivo y nutritivo. Indicado para mejorar la digestión y como fuente de nutrientes. No se conocen contraindicaciones significativas.
Cúrcuma (Curcuma longa):
- Antiinflamatoria y antioxidante. Indicada para reducir la inflamación, aliviar el dolor y fortalecer el sistema inmunológico. No se recomienda su uso en personas con cálculos biliares ni en mujeres embarazadas.
D-
Diente de León (Taraxacum officinale):
- Depurativo y hepatoprotector. Indicado para limpiar el organismo y mejorar la función hepática. No se recomienda su consumo en personas alérgicas a las asteráceas.
E-
Espina de Cristo - Espinillo (Acacia caven):
- Antiinflamatoria y cicatrizante. Indicada para tratar heridas y problemas de la piel. No se recomienda su uso en personas con hipersensibilidad a las Fabaceae.
Eucalipto (Eucalyptus globulus):
- Expectorante y descongestionante. Indicado para tratar problemas respiratorios como la tos y la congestión nasal. No se recomienda su uso en niños menores de 6 años ni en personas con alergia al eucalipto.
F-
Flores de Malva (Malva sylvestris):
- Calmante y antiinflamatorio. Indicado para aliviar la irritación de la garganta y el malestar estomacal. No se conocen contraindicaciones significativas.
G-
Gordolobo (Verbascum thapsus):
- Expectorante y antiinflamatorio. Indicado para tratar afecciones respiratorias como la bronquitis y la tos. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con alergia a las plantas de la familia de las escrofulariáceas.
H-
Hierba Buena (Mentha spicata):
- Digestiva y refrescante. Indicada para mejorar la digestión y aliviar el malestar estomacal. No se conocen contraindicaciones significativas.
Hierba del Clavo (Geum urbanum):
- Astringente y digestiva. Indicada para tratar diarreas y problemas digestivos. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con problemas estomacales.
Hierba Luisa (Cymbopogon citratus):
- Digestiva y sedante. Indicada para problemas estomacales y nerviosismo. No se recomienda su uso en personas con hipersensibilidad a los componentes del aceite esencial.
Hinojo (Foeniculum vulgare):
- Digestivo y carminativo. Indicado para tratar problemas digestivos y cólicos. No se recomienda su uso en personas alérgicas a las plantas de la familia de las umbelíferas.
Huayruro (Ormosia spp.):
- Antioxidante y analgésico. Indicado para combatir los radicales libres y aliviar el dolor. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni en personas con problemas hepáticos.
I-
Ilex (Ilex paraguariensis):
- Estimulante y antioxidante. Indicado como bebida energizante y para mejorar la concentración. No se recomienda su consumo en exceso ni en personas sensibles a la cafeína.
J-
Jengibre (Zingiber officinale):
- Antiinflamatorio y digestivo. Indicado para aliviar náuseas, mejorar la digestión y reducir la inflamación. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni en personas con trastornos hemorrágicos.
L-
Llantén (Plantago major):
- Cicatrizante y antiinflamatorio. Indicado para tratar heridas y problemas de la piel. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con alergia a las plantas de la familia Plantaginaceae.
Lavanda (Lavandula angustifolia):
- Calmante y sedante. Indicada para tratar el estrés, la ansiedad y el insomnio. No se recomienda su uso interno durante el embarazo ni en personas con alergia a la lavanda.
Loconto (Satureja parvifolia):
- Digestivo y carminativo. Indicado para aliviar los gases intestinales y mejorar la digestión. No se conocen contraindicaciones significativas.

M-
Malva (Malva sylvestris):
- Emoliente y antiinflamatoria. Indicada para tratar afecciones de la piel y aliviar la irritación. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con problemas gastrointestinales.
Mandrágora (Mandragora officinarum):
- Sedante y analgésica. Indicada para aliviar el dolor y promover el sueño. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni su uso sin supervisión médica debido a su toxicidad.
Manzanilla (Matricaria chamomilla):
- Digestiva y calmante. Indicada para problemas digestivos, insomnio y ansiedad. No se recomienda su uso prolongado ni en personas alérgicas a las asteráceas.
Melisa (Melissa officinalis):
- Sedante y digestiva. Indicada para reducir el estrés y mejorar la digestión. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con hipotiroidismo.
Menta (Mentha piperita):
- Digestiva y refrescante. Indicada para mejorar la digestión, aliviar el malestar estomacal y el dolor de cabeza. No se recomienda su uso en personas con reflujo gastroesofágico.
Milenrama (Achillea millefolium):
- Hemostática y cicatrizante. Indicada para detener hemorragias leves y acelerar la cicatrización de heridas. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con alergia a las asteráceas.
Mirto (Myrtus communis):
- Antiséptico y expectorante. Indicado para tratar afecciones respiratorias y mejorar la salud bucal. No se conocen contraindicaciones significativas.
Molle (Schinus molle):
- Antiséptico y diurético. Indicado para tratar infecciones urinarias y problemas respiratorios. No se recomienda su uso en personas con alergia a la familia de las anacardiáceas.
Muña-Muña (Minthostachys mollis):
- Digestiva y expectorante. Indicada para tratar problemas digestivos y respiratorios. No se recomienda su uso en mujeres embarazadas.
N-
Níspero (Eriobotrya japonica):
- Expectorante y antioxidante. Indicado para aliviar la tos y fortalecer el sistema inmunológico. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni en personas con alergia a las Rosaceae.
O-
Orégano (Origanum vulgare):
- Antioxidante y antimicrobiano. Indicado para fortalecer el sistema inmunológico y tratar infecciones respiratorias. No se recomienda su uso en personas con alergia a las Lamiaceae.
Ortiga (Urtica dioica):
- Depurativa y antiinflamatoria. Indicada para limpiar el organismo y aliviar dolores articulares. No se recomienda su consumo en personas con trastornos renales.
P-
Palo Santo (Bursera graveolens):
- Calmante y purificador. Indicado para aliviar el estrés, la ansiedad y mejorar la calidad del sueño. No se conocen contraindicaciones significativas.
Pasionaria (Passiflora incarnata):
- Sedante y ansiolítico. Indicado para reducir la ansiedad y mejorar la calidad del sueño. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con hipotensión.
Peperina (Minthostachys mollis):
- Digestiva y expectorante. Indicada para tratar problemas digestivos y respiratorios. No se recomienda su uso en mujeres embarazadas.
Perejil (Petroselinum crispum):
- Diurético y antioxidante. Indicado para mejorar la digestión y combatir la retención de líquidos. No se recomienda su uso en grandes cantidades durante el embarazo.
Pino (Pinus spp.):
- Expectorante y antiséptico. Indicado para tratar problemas respiratorios y fortalecer el sistema inmunológico. No se recomienda su uso en personas con alergia al pino.
Poleo (Mentha pulegium):
- Digestivo y carminativo. Indicado para aliviar los gases intestinales y mejorar la digestión. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni en personas con problemas hepáticos.
R-
Regaliz (Glycyrrhiza glabra):
- Antiinflamatorio y expectorante. Indicado para aliviar la tos y la congestión nasal. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni en personas con hipertensión.
Romero (Rosmarinus officinalis):
- Estimulante y antioxidante. Indicado para mejorar la concentración, aliviar el dolor muscular y fortalecer el cabello. No se recomienda su uso en grandes cantidades durante el embarazo ni en personas con epilepsia.
Ruda (Ruta graveolens):
- Digestiva y emenagoga. Indicada para mejorar la digestión y regular el ciclo menstrual. No se recomienda su uso durante el embarazo ni en personas con trastornos de coagulación.
Ruibarbo (Rheum spp.):
- Laxante y digestivo. Indicado para tratar el estreñimiento ocasional y mejorar la digestión. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con obstrucción intestinal.

S-
Salvia (Salvia officinalis):
- Astringente y antiséptica. Indicada para tratar problemas de garganta y aliviar la inflamación. No se recomienda su uso en grandes cantidades durante el embarazo.
Sangre de Dragón (Croton lechleri):
- Cicatrizante y antiinflamatoria. Indicada para tratar heridas y problemas de la piel. No se conocen contraindicaciones significativas.
Sauco (Sambucus nigra):
- Antiviral y antioxidante. Indicado para tratar resfriados y fortalecer el sistema inmunológico. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni en personas con problemas estomacales.
T-
Tala (Celtis tala):
- Antioxidante y antiinflamatoria. Indicada para tratar problemas digestivos y mejorar la circulación sanguínea. No se conocen contraindicaciones significativas.
Tamué (Salvia guaranitica):
- Digestiva y expectorante. Indicada para aliviar la indigestión y tratar problemas respiratorios. No se recomienda su uso en mujeres embarazadas.
Taropé (Tabebuia aurea):
- Antiinflamatorio y antioxidante. Indicado para tratar afecciones de la piel y fortalecer el sistema inmunológico. No se conocen contraindicaciones significativas.
Tasi (Baccharis articulata):
- Diurético y depurativo. Indicado para tratar problemas urinarios y limpiar el organismo. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con hipersensibilidad a las asteráceas.
Tatín (Senecio grisebachii):
- Digestivo y antiinflamatorio. Indicado para mejorar la digestión y aliviar el dolor muscular. No se recomienda su uso en grandes cantidades ni en personas con problemas hepáticos.
Tatatú (Tradescantia fluminensis):
- Cicatrizante y antiinflamatorio. Indicado para tratar heridas y problemas de la piel. No se conocen contraindicaciones significativas.
Tilo (Tilia spp.):
- Sedante y relajante. Indicado para tratar el insomnio, la ansiedad y los problemas respiratorios leves. No se recomienda su consumo en grandes cantidades durante el embarazo ni en personas con alergia a las plantas de la familia Tiliaceae.
Tintura (Rumex acetosa):
- Diurético y antiinflamatorio. Indicado para tratar problemas urinarios y afecciones de la piel. No se recomienda su uso en personas con problemas renales.
Tremo (Schinus areira):
- Digestivo y astringente. Indicado para tratar problemas digestivos y aliviar la diarrea. No se recomienda su uso en grandes cantidades ni en personas con problemas estomacales crónicos.
Tomillo (Thymus vulgaris):
- Antimicrobiano y expectorante. Indicado para tratar infecciones respiratorias y mejorar la salud bucal. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con alergia a las Lamiaceae.
Tupinambo (Helianthus tuberosus):
- Prebiótico y digestivo. Indicado para mejorar la salud intestinal y controlar la diabetes. No se recomienda su consumo en personas con problemas de gases intestinales.

V-
Valeriana (Valeriana officinalis):
- Sedante y calmante. Indicada para tratar el insomnio, la ansiedad y el estrés. No se recomienda su uso prolongado ni su consumo en grandes cantidades.
Verbena (Verbena officinalis):
- Digestiva y antiinflamatoria. Indicada para mejorar la digestión y aliviar problemas respiratorios leves. No se conocen contraindicaciones significativas.
Y-
Yacón (Smallanthus sonchifolius):
- Hipoglucemiante y prebiótico. Indicado para regular los niveles de azúcar en sangre y mejorar la salud intestinal. No se conocen contraindicaciones significativas.
Yerba Buena (Clinopodium douglasii):
- Digestiva y analgésica. Indicada para tratar problemas digestivos y aliviar dolores leves. No se recomienda su uso en personas con hipersensibilidad a la menta.
Yerba Mate (Ilex paraguariensis):
- Estimulante y antioxidante. Indicada como bebida energizante y para mejorar la concentración. No se recomienda su consumo en exceso ni en personas sensibles a la cafeína.
Yuyo (Eryngium foetidum):
- Digestivo y diurético. Indicado para mejorar la digestión y promover la eliminación de toxinas. No se recomienda su uso en personas con problemas renales.
Z-
Zanahorias (Daucus carota):
- Nutritivo y antioxidante. Indicado para mejorar la salud ocular y fortalecer el sistema inmunológico. No se conocen contraindicaciones significativas.
Zarzaparrilla (Smilax spp.):
- Depurativa y antiinflamatoria. Indicada para limpiar la sangre y aliviar problemas articulares. No se recomienda su uso prolongado ni en personas con problemas gastrointestinales.
Zapallo (Cucurbita pepo):
- Nutritivo y digestivo. Indicado para mejorar la digestión y fortalecer el sistema inmunológico. No se conocen contraindicaciones significativas.
Zarzamora (Rubus ulmifolius):
- Antioxidante y antiinflamatoria. Indicada para mejorar la circulación y prevenir enfermedades cardiovasculares. No se recomienda su consumo en grandes cantidades ni en personas con problemas estomacales.
Preguntas frecuentes sobre plantas medicinales
Argentina tiene una flora medicinal muy rica: la peperina (Minthostachys mollis), el molle (Schinus molle), el atamisqui, la carqueja, el cedrón, el espinillo y el algarrobo son algunas de las más representativas y de uso ancestral en distintas regiones del país.
La forma más común es la infusión: se colocan las hojas o flores (frescas o secas) en agua caliente que haya llegado al punto de ebullición pero ya retirada del fuego, se tapa y se deja reposar entre 5 y 10 minutos antes de colar y beber. Las raíces y cortezas, en cambio, requieren decocción: hervir en agua durante 10 a 15 minutos.
Sí. La mayoría tiene contraindicaciones en embarazo, lactancia, personas con condiciones renales o hepáticas, o quienes toman medicación. En esta guía figuran las contraindicaciones conocidas para cada planta, pero siempre es recomendable consultar con un profesional antes de empezar cualquier uso terapéutico.
No siempre. Algunas plantas tienen efectos sobre la coagulación, la presión arterial o el metabolismo de ciertos fármacos. Antes de combinarlas con medicación recetada, consultá con tu médico o farmacéutico.
En herboristerías, ferias de productos naturales, mercados regionales y, en algunos casos, cultivadas en casa. En zonas como el NOA y el NEA muchas de estas plantas crecen de forma silvestre — conviene aprender a reconocerlas antes de cosecharlas.
Un paso más en tu camino de transformación
Reconectar con la sabiduría de las plantas es también reconectar con una parte de quiénes somos. Si este post resonó con algo que estás atravesando — un proceso de cambio, una búsqueda de herramientas más integrales para tu vida — Expedición Sentir: Sendero de Transformación es el libro en el que escribí sobre ese camino desde adentro.
“No hay que tratar enfermedades, sino a las personas que con su realidad llaman a las enfermedades, siendo la clave en el diagnóstico detectar el patrón del desequilibrio de los diversos sistemas dentro del cuerpo humano”. Neijin. Tratado de Medicina China Tradicional. Año 2600 AC.



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